Pelador de cocina con filo aserrado Victorinox 7.6079.1
Cocinar es un arte en el que se dibuja con sabores y se decora con colores.
Como maestro de su cocina, se merece tener las herramientas adecuadas para expresar su creatividad.
Es en ese momento en el que el pelador para tomate y kiwi de Victorinox le viene como anillo al dedo.
Su filo microdentado está preparado para resistir las superficies más duras, mientras que su mango ergonómico hace que cocinar sea divertido y fácil.
La compañía Victorinox
En 1884, Karl Elsener abrió un taller de cuchillos en Ibach-Schwyz. En esa época Suiza todavía era uno de los países más pobres de Europa. En los primeros años, Karl Elsener luchó para combatir la pobreza y el desempleo en la cuenca de Schwyz, creando puestos de trabajo y ayudando a frenar la corriente emigratoria.
En 1891, abasteció por primera vez al Ejército suizo con navajas militares. En 1897, desarrolló la navaja suiza para oficiales y deportes, que ahora es la icónica Navaja Suiza, con lo que sentó las bases para una empresa floreciente que sería capaz de sostener su posición en el escenario mundial.
A partir de entonces, su espíritu de solidaridad, su profundo arraigo en la región y su fuerte compromiso con los valores sólidos dieron forma a la filosofía de la empresa Victorinox.
Calidad
Victorinox garantiza que sus productos cumplen con los más elevados estándares en todas las áreas y la calidad nunca se ve en riesgo, independientemente del lugar de producción. La mayoría de los productos Victorinox, es decir, las navajas suizas, los cuchillos domésticos y profesionales, los relojes y las fragancias, se fabrican en Suiza.
Por cuestiones de experiencia, los artículos de equipaje se producen en el extranjero, donde puede accederse a los recursos técnicos, al personal y a los materiales necesarios para lograr una fabricación eficiente. Además, para garantizar que estos productos cumplen con los más elevados estándares, se elige con cuidado a los socios y se aplican rigurosamente elevados estándares de calidad.
Este es el nivel de calidad que le ha permitido a Victorinox convertirse en una empresa líder en Suiza y en el resto del mundo.
Responsabilidad social
Victorinox AG es una empresa familiar independiente con 90 % de sus acciones en manos de la Fundación Victorinox. De este modo se garantiza de manera óptima la continuidad de la empresa, ya que esta tiene asegurado 90 % de las ganancias generadas como reservas. El 10 % restante de las acciones está en manos de una fundación sin fines de lucro que respalda proyectos de beneficencia.